Se trata de una vivienda en un bloque de viviendas del año 1965, se plantea una reforma integral de la vivienda debido a instalaciones obsoletas, falta de aislamiento, una distribución que aunque funcional no es ordenada con relación a las necesidades de sus nuevos habitantes y sobre todo a la falta de luz.
La vivienda mantiene el número de estancias y como es lógico en este tipo de actuaciones, los cuartos húmedos se mantienen próximos a las instalaciones generales del edificio.
En una planta esquemática la distribución prácticamente no varía, pero sí que se realiza un reajuste global adaptando a las necesidades lógicas a cada espacio regularizando las estancias y zonas húmedas dejando el distribuidor principal como un elemento que absorba las irregularidades, y a la vez, un espacio dinámico en su recorrido.
Junto a esto, la necesidad de luz. Una facha principal con huecos generosos con orientación norte y una fachada interior a un patio de luces (vivienda en planta 2 en edificio de 7 plantas). Como estrategia, la cocina se alinea con uno de los huecos de fachada y la tabiquería de toda la vivienda a excepción de los dormitorios se baja a una altura de 2,00 m dejando pasar la luz difusa del norte hacia el interior de la vivienda.
El resto, una materialidad atenta, con materiales que reflejen la luz y detalles de carpintería que potencien estás intenciones.